Consultoría Pyme

Regresar a Gestión de Dirección

Home > Dirección y administración > Gestión de Dirección > Decálogo de la defunción empresarial

Decálogo de la defunción empresarial

Porqué defuncion empresarial?

Si bien nuestros grandes anhelos, nuestros deseos de superación y sobre todo, nuestras habilidades juegan un papel importante en el desarrollo de nuestros negocios, cualquiera que sea el papel que nos toque desempeñar, desde el operativo, el de supervisión, el de control o el de dirección, todos en cierta forma contribuimos a lo que en ocasiones podemos nombrar como los errores comunes que hacen que una empresa comience a cavar su tumba en el mundo empresarial.

Por ejemplo, hay empresas que están muertas y no se han dado cuenta, otras que luchan por sobrevivir a toda costa pero no encuentran la cura, otras que están completamente sanas y vigorosas pero con grandes vicios y malas costumbres que las llevaran a una rápida muerte, o peor aún, las que se creen muy sanas y sin embargo están a un paso de la tumba. Podría poner muchos ejemplos de esto, pero lo importante es no caer en alguno, es decir, conocer nuestra realidad y sobre todo aceptarla.

El presente artículo podría llamarse el decálogo de las virtudes empresariales, en donde viendo si caemos aunque sea ligeramente en uno, nos tranquilizamos y seguimos adelante, una vez mas, evadiendo nuestra realidad. ¿Pero que tal, si ponemos mejor el decálogo de la destrucción? Ahí si, si caemos aunque sea ligeramente en uno, de seguro prenderemos algunas alarmas y nos podríamos a revisar que está ocurriendo, lo cual es la finalidad última del presente artículo.

Mejor verlo en sentido negativo, ya que en positivo siempre tenemos algo de bueno, pero¿que tal si tenemos algo de malo? Disparen las alarmas!!!

El decálogo en sí

Ya que la finalidad de lo negativo de las siguientes afirmaciones ha sido aclarado,  comenzaremos por enumerar y explicar las directrices básicas que nos llevaran a la destrucción:

1.       Hacer cosas buenas que parecen malas. Los medios electrónicos, en combinación con la Tv y la radio, ahora son implacables ante cualquier "rumor”; llevar buenas prácticas en la empresa y sobre todo, transparencia, es una vacuna indispensable para realizar las relaciones públicas de cualquier negocio. Imagínese que digan que el “dueño” de X empresa es buscado por la policía, cuando en la realidad uno de los clientes de esa empresa es el cuerpo policiaco de la ciudad (dato desconocido por los propios  empleados)  y efectivamente es buscado para contratarlo por uno de los servicios que ésta presta.

2.       Cobrar accesorios o complementos necesarios que antes eran gratis y que se ofrecían como parte de un producto o servicio. Ejemplos: cobrar el estacionamiento, el flete, el seguro o garantía,  la asistencia post- venta, el empaque, etc. que antes no se cobraba. Esto es algo tan poco ético y penoso, pero eso sí, es muy  eficiente para hacernos perder clientes, hasta los más “fieles”.

3.       Mala percepción de la realidad. El enemigo primordial de una empresa es ella misma, el 90% de las empresas que cierran no lo hacen por la gran competencia, sino por no saber cómo manejar sus propios defectos. A  veces pensamos que tenemos que “ocuparnos” de la competencia o “debatir” por apoyos gubernamentales o un sinfín de argumentos que parecen mas excusas que argumentos lógicos. No se trata de ser perfectos, sino de saber manejar nuestros defectos; por ejemplo, si tengo poca publicidad, me enfoco a medios de bajo costo como e-mails, folletos, etc. Si tengo un mal producto, me dedico a hacerlo bien, si tengo un pésimo personal, me enfoco a analizarlo y saber que hay de malo en ellos, o será que la empresa es lo que hay de malo en sus vidas, etc. Por lo tanto es importante que si queremos que el mundo cambie, primero debemos cambiar nosotros.

4.       Cerrar filas de forma innecesaria ante los clientes. El objetivo es claro “tengamos normas de calidad”, entonces creo infinidad de formatos, filas y ventanillas para cada problema, hago mis diagramas de pescado,  histogramas y gráficas, contrato a alguien que los registre y los analice, todo muy ordenado, pero también, muy burocrático. No se trata de anarquía por clientes, pero si antes iba un cliente  y le cobraba el empleado de mostrador y ahora debe hacer fila en una caja, ahí estoy haciendo perder el tiempo a mi cliente. Si antes facturaba a fin de mes las notas acumuladas en ese período y ahora solo se factura inmediatamente después de la compra, hago esperar más a mis clientes.

Si, la idea es tener sistemas de calidad, pero no hay que olvidar que cualquier negocio, desde el mas humilde corporativo hasta el mas soberbio de los changarros, se deben a las ventas y el servicio, podemos ganar el premio o la certificación, pero cuidado! ¿A costa de qué?

5.       Multiplicar la presión y retransmitirla una y otra vez. Algunas personas aprendieron de sus padres a base de gritos, castigos, amenazas y sanciones, con lo que a veces inconscientemente repiten estos comportamientos sobre todo cuando piensan : “en mí dió resultado, debe darlo en otras personas también”, sin embargo, es importante tener en cuenta que de cuando nuestros padres nos educaron a la fecha ya habrán pasado varios años o incluso una que otra década, también no nos referimos a una familia, sino a una empresa, no hay niños chiquitos que disciplinar (aunque a veces se comporten como tal) y tampoco son personas que a fuerzas deban ser nuestros colaboradores. Todo lo anterior cambia completamente el panorama y por lo tanto, las bases de gestión de personal (no de hijos) .

6.       Cambiar nuestras decisiones como de ropa. Esto puede darse porque no se acostumbra tomar decisiones bien fundamentadas y sobre todo el saber proyectar las consecuencias de cada decisión. Por lo general, los costos de re-hacer las cosas pueden elevarse hasta en un 50% o incluso más según el giro;   sin embargo, también hay costos ocultos como el que la gente esté descontenta y piense “a éste (el jefe) ya no le creo nada, un día es el proyecto X, mañana lanzamos el Y, en seis meses llevamos no menos de 10 planes inconclusos”.

7.       Falta de compromiso y seriedad con los clientes. Al parecer, puede ser el “común” de ciertos giros en donde se interponen tantos imprevistos que resulta “imposible” establecer tiempos de entrega y costos finales al cliente; ¿será? Tal es el caso por ejemplo del área de mantenimiento o asistencia, donde es común escuchar “en un momento le visitamos”, “le entrego luego el presupuesto”, “le avisamos cuando esté listo”, etc. Sin embargo, si hay empresas que al parecer han logrado sortear todos estos obstáculos para establecer tiempos de entrega, y sobre todo logran cumplirlos, entonces, a lo mejor desde la dirección no se ha dado una conducta ejemplar, porque sin excluir a estos giros, esto ocurre en una gran variedad de negocios.

8.       Falta de calidad. Una cosa es “atacar a la base de la pirámide”, es decir, enfocarnos a un sector popular y otra muy diferente es vender basura. El auge de artículos chinos por lo general es terrible para las empresas mexicanas, pero no es porque hagan las cosas mejor que nosotros, sino porque queremos vender cosas malas y caras cuando ellos las venden baratas. Aquí la única distinción es establecer medidas de calidad, el practicar el cero errores y sobre todo nunca cerrarse a realizar un poco de benchmarketing. No podemos impedir que la gente compre basura, pero si podemos enseñarle que aunque la calidad puede costar un poco mas, cuesta menos que comprar artículos desechables.

9.       Soy el dueño, entonces, la empresa debe enriquecerme a mí y solo a mí. Una de las señales de esto en una empresa, es la alta rotación por bajos sueldos, malas condiciones laborales, por supuesto, mal clima laboral y en ocasiones hasta personal sub calificado para lo que debe hacer (porque el que sí tiene las competencias cobra más). A parte, si se caen en prácticas como que las ganancias se van al bolsillo del empresario y todo lo demás permanece igual, tenemos una bomba de tiempo. Por lo general si la gente no se desarrolla se va, si no ve que aumenten sus beneficios pero si el trabajo y las responsabilidades, también, peor aún, cuando ven que el dueño cambia de auto o abre mas sucursales pero los primeros en entrar siguen igual.

10.   Evitar la diversificación, investigación y desarrollo. He visto que algunas empresas dicen: “yo soy fabricante de…” y entonces cierro las puertas a accesorios, alianzas comerciales, nuevos estilos de marketing, etc. Nada peor, sobre todo si el producto tiene tienen buena demanda, porque creará un espejismo de éxito.

Una de las formas de evitar la fantasía de éxito es hacer encuestas de mercado, pero si resultan muy costosas, basta con volverse uno mismo como empresario, un comprador de artículos de la competencia, de esta forma, podremos evaluar sus instalaciones, su servicio y sobre todo, su producto. El único riesgo de hacer esto, es caer en critica destructiva, en vez de la constructiva; hay que ver lo bueno en los demás para que sepamos que mejorar en nosotros.

Guiándonos de valores morales y humanos podemos hacer nuestro propio decálogo

Si se da cuenta, todo lo anterior puede evitar la preferencia de nuestros clientes hacia nuestros productos o servicios, volver a nuestro personal en contra, y hacer de nuestra empresa un desastre en cuanto a su eficiencia, lo que finalmente derivaría en nuestra defunción empresarial. Cada uno de los puntos del decálogo, si bien aseguran nuestra defunción empresarial, no lo hacen en un período de tiempo establecido, no es receta de cocina, pero lo que si es seguro es que las malas prácticas siempre tarde o temprano “cobran su factura”.

No hay que tener el decálogo a la mano, basta con manejar las cosas con justicia, ética y sobre todo mucha conciencia social, viendo a la empresa como un micro- ecosistema que a su vez integra otro mas grande. Sólo así podremos entender que todo esfuerzo o acción tiene un efecto; si despido gente es probable no le compren a mi cliente y éste a su vez no me compre a mí.  

 


 

Lic. Israel Cano
Agosto 2010

 


© 2007 - 2012 Consultoría Pyme. Visite también Estrategik Solutions. Capital Humano | Think