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La gestión de recursos humanos, ¿en crisis?

La "crisis” principalmente afecta nuestras mentes, aun cuando realmente no hemos tenido motivos para temer, como por ejemplo, bajas en ingresos, ventas etc. Y si éstas se han presentado.. "Jesús! Temblemos, porque de verdad que ahí viene…. Y fuerte!”. Enseguida comenzamos una serie de medidas, ahorramos en X, dejamos de comprar Y; la gente se preocupa y se imagina sentada a un lado de la calle con un letrero de "busco empleo: el que sea”, porque de "seguro" habrá recorte.


Con los empresarios y directivos la historia de las medidas a tomar en tiempos de crisis es similar a la de las personas, sólo que en otros aspectos, en "tiempo de crisis”, sin duda el “recorte de gastos” y “austeridad total” son las nuevas frases de moda, en cada departamento y en la empresa en general, solo que no todas las áreas de una organización sufren igual, ¿porque será?

La contabilidad por ejemplo, sigue su curso y es de esperarse incluso tenga un auge dicha actividad, ya que con la finalidad del ahorro, acudimos a un contador para que nos oriente sobre alguna estrategia fiscal para retener más ingreso y tratar de diluirlo menos con impuestos.

Ni qué decir de un abogado, al cual un empresario acude para poner las cosas en orden, comenzando por los contratos de los empleados, arrendamientos, servicios, amparos, etc., para evitar le lleguen “golpes mortales” generados por demandas de cualquier índole.

El tercer aspecto más recurrido por supuesto es el de las ventas, el cual puede darse paralelamente a la parte contable y legal; aquí la práctica común es “vendan más o se van!” con un fuerte grito para que se entienda bien la instrucción y claro, a través de infundir el miedo, la gente trabaje como “debe”.

Si nos damos cuenta, son cosas que desde antes de cualquier aviso ya deberían estar trabajando a la perfección, con máxima eficiencia e incluso hasta con planes de contingencia para que, en caso de sorpresas como aumentos en los costos de insumos, materias primas e impuestos, la empresa cuente con la estrategia adecuada para afrontarlo.

Creemos en lo que vemos; si se nota inmediatamente, mejor.

La práctica más común ante la falta de previsión es modificar lo más visible o tangible, por lo que se acostumbra atender lo que inmediatamente puede tener un reflejo en cifras monetarias como las áreas mencionadas anteriormente, sin embargo, el que dé un resultado más inmediato no quiere decir que sea una medida más trascendente, ni mucho menos absoluta, como destaca el viejo y reconocido refrán: “lo que fácil viene, fácil se va”. Una estrategia fiscal puede cambiar de un año a otro o en meses, un contrato tiene vencimiento y cambios en la leyes, ni que decir del grito de: “vendan más….”, que de seguro instantáneamente causó más molestia y preocupación que un verdadero incentivo en la productividad.

La principal inversión…

A diferencia de lo que comúnmente se hace, ¿Qué es realmente lo que debe hacerse? ¿Qué es lo más trascendental? ¿Qué presentará una solución a largo plazo, blindada o menos susceptible a cualquier problema externo?
Las áreas contable, legal, financiera, etc., no pueden estar exentas a cambios, sin embargo las medidas de fondo se encuentran en lo más antiguo, lo que había antes de estrategias fiscales, antes de obligaciones contables, antes de sindicatos e incluso antes de crisis: LA GENTE.
De nada sirve un plan de ventas anti crisis, una estrategia fiscal, un paquete de servicios, más y mejores canales de mercadeo, mejores productos, excelentes contratos laborales y/o de servicios; a fin de cuentas, nada puede hacerse sin gente, de tal forma que lo que debe hacerse es:

1.- Tener empleados.
2.- Tener gente preparada.
3.- Tener gente motivada y comprometida con la empresa.

¿Cómo llevo a la práctica las estrategias basadas en el desarrollo del personal?
Los tres puntos anteriores se realizan con las funciones de gestión de capital humano, internas (departamento), o externas (consultoría):
- Reclutamiento y selección eficaz (perfiles, filtros, medios de reclutamiento, descripciones de puestos, etc.).
- Administración del personal (nóminas, plantillas de personal adecuadas a la operación, atención a empleados, etc.).
- Desarrollo de personal (inducción, capacitación, entrenamiento, evaluaciones de desempeño, planes de vida y carrera, programas de compensaciones, actividades de integración, comunicación organizacional, mediciones de clima laboral, etc.).
Es triste que un empleado, después de varios años de pertenecer a una empresa, se queje, tenga argumentos negativos y peor aún, sentimientos negativos de su trabajo aún siendo parte de la organización.

Sembrar para luego cosechar.

En América Latina, desgraciadamente preferimos el resultado inmediato al trascendental, preferimos el crédito, al ahorro y eso es una de las principales causas de esta crisis. Hay que cambiar el enfoque y dejar las malas prácticas por una dieta organizacional más enriquecedora y que, a la larga, nos llevará a estar preparados al 100% ante cualquier problema.
La gestión de recursos humanos resulta entonces algo poco importante en tiempos de crisis, si estamos interesados en acabar con una organización aún con un aparato legal perfecto y sistemas de recaudación y ventas no menos desarrollados.
¿Se ha preguntado, qué hará, una empresa ante la crisis cuando tiene más activos que pasivos, con personal preparado, innovando y desarrollando estrategias de cambio y adaptación, preocupándose más por cómo ser mejor y cómo desarrollar la organización a la que pertenece, en vez de cómo sobrevivir? Si de verdad le interesa averiguarlo, no estará mal comenzar por lo que genera desarrollo…la gente.





Autor: Lic. israel Cano Z.
Consultor.

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